A veces es difícil para gran parte de la población seguir
ciertos argumentos ya sean políticos, científicos, históricos... Por un lado
hay mucho que saber y nuestro tiempo es limitado. Ciertos temas requieren un
cierto interés y algo de dedicación si uno quiere llegar a entenderlos lo
suficiente como para que tu opinión empiece a ganar un cierto valor y no todo
el mundo tiene la motivación necesaria para llegar a este punto. Desafortunadamente
nuestra opinión como ciudadanía a menudo tiene el mismo peso en la toma de
decisiones políticas independientemente de que estemos bien informados y
hayamos desarrollado una intuición válida sobre un tema o no.

